Cortar cebollas sin llorar: descubre la solución definitiva
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¿Conoces esos momentos en los que lloras mientras preparas platos con cebolla en la cocina? ¡Sus días están contados! ¡Ven y descubre cómo cortar cebolla sin llorar!
¿A quién le gustan las cebollas? Ya sea en ensaladas, como aperitivo o incluso como condimento a la hora de preparar comidas, la cebolla está muy presente en la cocina brasileña.
Pero a pesar de ello, está lejos de ser unánime cuando se trata de cocinar.
Aunque a algunas personas les encanta y defienden su uso a capa y espada, otras prefieren mantener las cebollas lejos de sus comidas.
Y no hace falta ser el mayor masterchef del mundo para saber un hecho clásico en materia de cocina: ¡las cebollas hacen llorar a cualquiera!
Independientemente del tipo de plato en el que utilizaras la cebolla, en el momento en el que comenzaste a cortarla –o cortarlas– tus ojos ya dieron una señal de que algo no estaba bien, el ardor empezó a apoderarse de ti y probablemente las lágrimas empezaron a salir, ¿verdad?
Pero ¿por qué este tipo de situaciones sólo se dan cuando manipulamos una cebolla? ¿Todo el mundo pasa por esto?
Pero la pregunta principal: ¿es posible cortar cebollas sin llorar?
¡Estas y otras preguntas serán respondidas a lo largo del contenido de hoy! En este texto explicaremos con más detalle cómo funciona la curiosa dinámica entre nuestros ojos y la cebolla.
Y digo más: si de nosotros depende, ¡los días de lágrimas cortando cebolla serán cosa del pasado!
Aquí descubrirás la solución definitiva –o mejor dicho, soluciones definitivas– para conseguir el sueño de cualquier cocinero: ¡cortar cebolla sin llorar!
¡Así que prepara tu cebolla y tu cuchillo para aprender los consejos de hoy!
Primero que todo, empecemos desde el principio: ¿por qué lloramos al cortar cebolla?

Es muy difícil –por no decir imposible– encontrar una persona que, sin poner en práctica ninguno de los trucos que hoy aprenderás aquí, no derrame al menos una lágrima al cortar una cebolla.
Y a pesar de ser una costumbre muy común –tanto que todos los que cocinan frecuentemente ya están acostumbrados a ella o utilizan trucos para evitarla–, ya están acostumbrados a este momento.
Pero como hemos decidido abordar este tema en el contenido de hoy, creemos que es nuestro deber explicar el verdadero motivo por el que pasamos por este tipo de situaciones.
Después de todo, a pesar de que es algo a lo que ya estamos acostumbrados, pocas personas saben realmente por qué sucede esto.
Y la respuesta a esta pregunta culinaria está en la química. Más precisamente en un compuesto dado.
La respuesta al clásico llanto del bebé está en el sulfóxido de tiopropanol, un tipo de gas.
Y a diferencia de lo que mucha gente pueda pensar, este gas no está necesariamente presente en la estructura de la cebolla.
Este sulfóxido de tiopropanol se forma precisamente en el momento en que cortamos la cebolla.
En este punto, algunas células de esta planta se 'rompen', lo que genera la liberación de enzimas llamadas alinasa.
Además, en este momento también se liberan un grupo de compuestos llamados S-alquenil cisteína sulfóxidos.
Y a pesar de estar separadas en diferentes capas de la cebolla, terminan 'mezclándose' entre sí durante el proceso de corte.
Y entre los compuestos formados, también se encuentran los ácidos sulfínicos. Conocidos por ser muy inestables, estos ácidos terminan convirtiéndose en sulfóxido de tiopropanol, también conocido como gas lacrimógeno.
Cuando este gas entra en contacto con la humedad del ojo, provoca ardor, lo que genera lágrimas. Y cuantas más lágrimas, más humedad tendrá que entrar en contacto con el gas.
Y entonces empieza el llanto.
La solución definitiva para cortar cebollas sin llorar
Después de leer el tema anterior y entender un poco más sobre cómo funciona este proceso, casi parece que evitar las lágrimas al cortar una cebolla es imposible, ¿verdad?
¡Pero en realidad no es así! Sabiendo bien esto podrás evitar esta parte desagradable al cocinar.
El consejo principal de hoy implica utilizar más que solo tu cebolla, tu cuchillo favorito y tu tabla de cortar.
Para minimizar los efectos de este ácido en los ojos, el consejo es colocar la cebolla en el congelador antes de usarla.
No es necesario que transcurra mucho tiempo: después de todo, nadie quiere cebollas congeladas en su receta, ¿verdad? Podría tardar entre 15 y 20 minutos.
¡Y lo mejor es un cuchillo muy afilado! Cuanto más afilado sea, más preciso será el corte y menos enzimas se liberarán al aire.
Con un cuchillo sin filo, estas enzimas se destruirán aún más, aumentando la cantidad de ácido en el aire y, en consecuencia, en tus lágrimas.
Otras opciones que pueden ayudarte a cortar cebolla sin llorar
Ahora bien, si no estás dispuesto a dejar las cebollas en el congelador, no te preocupes.
Además de esta técnica para cortar cebolla sin llorar, existen otras que prometen satisfacer tus necesidades y mantener tus ojos libres de cualquier lágrima.
¡A continuación enumeramos otros 3 consejos que deberían ayudarte en esta misión!
Deja las cebollas en un recipiente con agua helada.
Basado en el mismo principio que el consejo anterior, éste consiste en dejar la cebolla en remojo en agua fría durante unos 30 minutos antes de cortarla.
Esto ayudará a evitar que el gas se propague demasiado al cortar.
Mantenga un ventilador cerca
Si tienes un ventilador disponible, debes saber que puede ayudarte a evitar las lágrimas de cebolla.
Con un ventilador encendido en la habitación y apuntando en tu dirección, el viento que éste provoca ayudará a llevar este gas lejos de tus ojos.
Utilice el agua a su favor al cortar cebollas
¡El tercer y último consejo es muy sencillo!
Simplemente sigue pasando la cebolla por el agua mientras la cortas. De esta manera los gases liberados no llegan a los ojos.
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